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lunes, 6 de junio de 2016

Materialidad de lo virtual



Materialidad de lo virtual:  Una cuestión de articulación
"A TWO-DIMENSIONAL SURFACE
WITHOUT ANY ARTICULATION
IS A DEAD EXPERIENCE.”
John Baldessari.
El anterior epígrafe es el contenido de la primera pintura de una serie de John Baldessari iniciada en 1967, en donde se hace una crítica al estado contemporáneo del arte a partir de la propia teoría del mismo. Casi 50 años después, la declaración de Baldessari sigue siendo igual de relevante, aunque en un contexto distinto.
Mucho se ha hablado del espacio virtual en relación con su potencialidad para aumentar los efectos del espacio físico: en pleno 2016, la realidad virtual ha cobrado un particular auge, la forma en la que desarticula lo presente (lo físico, como ingenuamente se podría pensar) para mostrar algo que está ahí al mismo tiempo que no. Gráficos, videojuegos, o de cualquier otra manera información útil para el espectador que logra ampliar el espacio físico y sus posibilidades, al mismo tiempo que puede obviarlo y presentarle entonces otra realidad.

Un racimo de gardenias en medio del asfalto

Oscar Osvaldo Ramírez Hernández 

Se acomoda el escote y parece que ese implante de senos va a reventar su blusa para escapar de ella; meticulosamente, se aplica maquillaje líquido en el rostro; luego, el polvo; delinea sus ojos con la habilidad de cualquier mujer que se maquilla mientras viaja en el transporte público, la primera pasada es para marcar el contorno, la segunda, para engrosarlo; inmediatamente, sus ojos dan una apariencia visual de volumen; un poco de rubor para crear contraste entre el color de sus mejillas y el resto de su rostro; en el primer intento, se coloca  un par de pestañas postizas de color rosa y amarillo fosforescente; por último, llena su sus párpados superiores de una sombra compuesta por una indiscreta diamantina verde que, como efecto secundario, atrae las miradas hacia sus cejas delineadas.
            Lleva casi media hora en el intento por acomodar su cabello, cuyas extensiones rubias artificiales se resisten a ser dominadas para quedar como ella las desea. Después de una caja de pasadores y media lata de fijador en aerosol, el resultado es el esperado; su cabello está peinado como el de una quinceañera en el día de su fiesta.